El futuro del comercio y el Código LEI
Debido a la pandemia de Covid-19, el progreso hacia la digitalización total del ecosistema comercial está transformando todo el sector.
Desde Blockchain hasta Inteligencia Artificial (IA), Big Data y criptografía, la aplicación de nuevas tecnologías está generando un futuro completamente digitalizado de las gestión económica-financiera de las empresas y comercios.
Numerosas iniciativas están poniéndose en marcha para impulsar la digitalización, desde subvenciones y ayudas hasta reformas legales para su implantación. Paralelamente, se están desarrollando estándares comerciales abiertos para digitalizar el comercio a gran escala.
Dentro de esos desarrollos de estándares está la aplicación del Identificador de Entidad Legal (LEI) que se ha identificado como una herramienta básica para garantizar, generar confianza en los clientes, promover y democratizar la digitalización de las empresas, comercio y sector financiero.
El LEI es un código alfanumérico de 20 caracteres que identifica de manera única a los participantes en transacciones financieras y económicas, y cada LEI garantiza la información de referencia clave sobre la estructura de propiedad de una entidad financiera y/o empresarial.
Lanzado originalmente por la Global Legal Entity Identifier Foundation (GLEIF) tras la crisis financiera del 2008 como una forma de generar transparencia en los mercados de derivados, el código LEI está impulsado por el Consejo de Estabilidad Financiera y los ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales representados en el G20.
Cada año, un número cada vez mayor de actores del mundo empresarial, comercio y financiación se están dando cuenta de los beneficios que aporta el código LEI ante sus clientes, administraciones públicas y entidades.
En las actividades cotidianas de una empresa, esta puede ser reconocida por su nombre legal, su nombre comercial, su marca, sus productos o simplemente por abreviaturas. Para aumentar aún más la complejidad, la digitalización aumenta las posibilidades de nombres debido a los dominios web y los perfiles de redes sociales, la gran cantidad de empresas y sectores existentes, junto con las normativas y legislaciones que han de cumplir las empresas que, a veces, hacen difícil que todo pueda coincidir en una definición o nombre único para referirse a la misma entidad.
Todo esto provoca que cada vez que se interactúa con un tercero, hay que volver a compartir la información.
Reducir todo esto a un identificador único, es lo ideal y por ello, el código LEI es la solución. El código LEI permite la interoperabilidad entre las distintas redes de comunicación (digitales y físicas) eliminando errores, ahorrando tiempo y costes.
Como segundo beneficio, está la protección que ofrece el código LEI frente a delitos financieros y fraudes, verificando las transacciones y garantizando la legalidad de estas y de la empresa.
Un tercer beneficio es facilitar el acceso a la financiación ya que el código LEI identifica a la empresa, indica quienes son los responsables y las personas autorizadas para realizar las transacciones y demuestra que es una confiable en sus operaciones comerciales porque cumple con las normativas de blanqueo de capitales, fraude fiscal y bancario. Esto aumenta las posibilidades de financiación a las PYMES porque la información sobre ellas es más fácil de obtener, además de permitir para que se acceda más fácilmente a distintas plataformas digitales.
Pero garantizar la seguridad y validez sigue siendo un desafío. Para cumplir con los requisitos del reglamento eIDAS de la Unión Europea, una firma electrónica debe estar vinculada de manera única al firmante y ser capaz de identificar al firmante. Este es otro beneficio del código LEI, porque combina la identidad de la empresa con la identidad de la persona representada, o representantes, con su nombre legal y el papel que desempeña dentro de la entidad legal. Esto garantiza quiénes son las personas autorizadas dentro de dicha organización para realizar transacciones desde una perspectiva corporativa.
Actualmente solo son las grandes empresas y corporaciones las que están adoptando y obteniendo su código LEI. Sin embargo, donde va ocurrir la adopción es entre las pequeñas y medianas empresas (Pymes), porque es donde más resultados se van a obtener gracias a los beneficios.
El momento de adoptar el código LEI es ahora por las posibilidades que ofrece para las empresas, comercio y financiación, debido a que diversos organismos, sectores, reguladores y administraciones públicas están trabajando para la adopción del código LEI.
En la hoja de ruta establecida para la implantación del código LEI, se ha empezado a conectar digitalmente y facilitar la interoperación entre las redes y entidades de financiación, la Cámara de Comercio Internacional y la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. también lo están utilizando para identificar empresas y actuaciones comerciales extranjeras.
El código LEI es asequible y fácil de obtener, y cada vez más empresas, entidades y administraciones los incorporan dentro de su procesos y operaciones comerciales para realizar transacciones con garantía y confianza.